Al perder algo importante y no te atreves a aceptarlo, te encontraras ciego ante la puta realidad, y el llanto te ahogara en un profundo mar de lagrimas, reflexiona, sigue hacia delante, pasa a la siguiente pagina. Hazte fuerte aunque seas devil, si no quieres que se note, lloras solo y en silencio, hasta que tu paciencia explote, y ya no puedas, y es que las penas no se olvidan, solo te acostumbraras a ellas, no se cierran las heridas.